martes, 28 de mayo de 2013

A la mierda ser fuertes.

Nunca he sabido qué significa ser fuerte. ¿No llorar? ¿Fingir que siempre estás bien? Tal vez, ¿tener palabras siempre para aquel que las necesite? Nadie es fuerte, todos nos rompemos. Y igual que nos rompemos nos reconstruimos pero, sin intención de sonar deprimente, no volvemos a ser iguales. Si alguien se cae tendrá una herida que le recuerde ese momento de fragilidad. Si alguien llora tendrá después los ojos rojos de tanta lágrima. Pero, ¿por qué siempre decimos que tenemos que ser fuertes? ¿A caso a mí me han preguntado si lo quiero ser? Me gusta ser débil, me gusta llorar cuando lo necesito, notar como el pecho se desgarra y me gusta quedarme callada observando como el mundo sigue a mi alrededor pese que yo no pueda sentir nada. ¿Qué clase de vida es aquella donde siempre hay felicidad? ¿Cuándo aprendemos entonces? ¿Cuándo soñamos con escapar si no es cuando estamos tristes? ¿Qué coño significa ser fuerte? Porque si es todo eso quiero ser la chica más frágil. Después de la tormenta llega la calma, después de la noche viene el día y después de las pesadillas viene el despertar. Me gusta la lluvia, la noche y mis pesadillas. Toda mi vida es una pesadilla, pero no la cambiaría por nada, ni si quiera por no sufrir. Las personas se alimentan de la tristeza de los demás para verse más felices, para creer que ellos están mejor. ¿Qué pasaría con las lágrimas si siempre hubieran sonrisas? Tenemos más agua que amor que derramar.
Tampoco nadie puede dudar de la belleza de una sonrisa. Mi sonrisa está siempre expuesta al viento, pero es una sonrisa frágil. Las sonrisas demuestran pánico, nervios, temor y las lágrimas también pueden mostrarnos felicidad.
Que nadie me diga que tengo que ser fuerte, no lo seré. No quiero serlo. Sonreiré y lloraré cuando el corazón me lo pida, tengo sentimientos y los enseñaré a su debido tiempo. Que nunca os falten sonrisas (ni lágrimas) y sed siempre conscientes que si os caéis, el daño estará hecho pero siempre lo podremos disimular. ¿Sonriendo? No. Cada uno disimula como puede y con lo que tiene y hay personas que no tienen sonrisas para nadie.