Me retiro al olvido.
Pum. Explosión de sentimientos. Dolor. Reacción de dolor liberado en un sólo grito. Pero un grito intenso, con fuerza, con ganas, con rabia. Se estampa contra la pared. Pum. Grito ahogado. Mi voz se desgarra, se rompe, se apaga. Se acaba, se acaba incluso hasta mi propia voz. ¿Pero cómo me sorprendo de eso? Se acaba el amor. Se acaba la vida. Se acaba la voz, y con mi voz, se acaban también mis palabras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario